domingo, 3 de septiembre de 2017

CONVOCATORIA CULTOS DOLORES GLORIOSOS 2017


La Real, Ilustre y Penitencial Cofradía de Nuestra Señora de los Dolores en su Soledad Coronada celebra este fin de semana sus anuales cultos a la Vera Cruz y Nuestra Señora de los Dolores con motivo de las festividades litúrgicas de ambas advocaciones.

LA EXALTACIÓN DE LA CRUZ
La Iglesia católica celebran la fiesta de la Exaltación de la Santa Cruz el 14 de septiembre, ya que ese día es el aniversario de la consagración de la iglesia del Santo Sepulcro de Jerusalénen 335. También se dice que ese día se conmemora la recuperación de la Cruz por Heraclio en el 628 de manos de los persas, que la tenían en su poder desde un tiempo después de su muerte.
En la liturgia se tiene constancia de esta celebración desde el siglo IV. En la liturgia romana de la Iglesia católicacelebra este día como "fiesta del Señor", segunda categoría litúrgica entre las fiestas de los santos, celebrándose en todas las iglesias. Si cae en domingo, tiene preferencia ante la celebración dominical. El color litúrgico del día es el rojo. Tradicionalmente, en esta fiesta se exponen las reliquias de la Santa Cruz, si existen en el templo, u otras cruces.
 En la Iglesia Parroquial de El Salvador de nuestra ciudad se conserva una de estas antaño veneradas reliquias de la Auténtica Cruz de Cristo, se desconoce la antigüedad de la misma pero si se tienen datos del relicario que la guarda .
El estudioso Ilicitano Alejandro Cañestro hace esta descripción en su estudio sobre la misma.

"Pertenece a la escuela veneciana y por sus características puede datarse en el primer cuarto del siglo XIV. Responde al prototipo de cruz de altar o portátil del mencionado momento, pues presenta una tipología ya conocida de cruz gótica consistente en una cruz latina de cristal de roca, cuyo brazo inferior se alarga para dar paso al nudo, estando todos ellos engarzados por una delicada capa de plata sobredorada trabajada que se adorna con motivos vegetales y otros abstractos, propios de la tradición bizantina, que tan en boga estará en la época gótica.
Pertenece a la escuela veneciana y por sus características puede datarse en el primer cuarto del siglo XIV. Responde al prototipo de cruz de altar o portátil del mencionado momento, pues presenta una tipología ya conocida de cruz gótica consistente en una cruz latina de cristal de roca, cuyo brazo inferior se alarga para dar paso al nudo, estando todos ellos engarzados por una delicada capa de plata sobredorada trabajada que se adorna con motivos vegetales y otros abstractos, propios de la tradición bizantina, que tan en boga estará en la época gótica.

Pero lo más interesante de esta cruz no son sus brazos con terminaciones flordelisadas, sino que es precisamente su cuadrón lo que mayor relevancia reviste. Por el anverso se muestra una pintura de clara raigambre gótica que representa la crucifixión de Cristo: Jesús aparece clavado en la cruz, con una proporción poco naturalista y en movimiento tenso, con tres clavos, ya muerto en una cruz en la que no se aprecia el brazo superior donde supuestamente debía ir el titulus. Completan la escena, sobre el fondo dorado propio de tal estilo y época, la Virgen María, en actitud contemplativa, mirando el rostro de su Hijo, que viste una túnica azul y un vestido en tonos marrones. A la derecha aparece San Juan, el discípulo amado, presente en todo momento en la Pasión de Jesús, imberbe, con la misma indumentaria que María, aunque rompe la sensación de estatismo al adelantar su mano derecha en claro intento de tocar el pie del Redentor.

La escena se encuentra enmarcada por una orla dorada, la propia del cuadrón, que tiene motivos denteados que delimitan la pintura. En el reverso, igualmente sobre fondo dorado hay una sucesión de círculos paralelos y concéntricos (dorado-rojo-dorado-verde-dorado) dan paso al verdadero motivo de esta pieza artística: dos astillas de la Vera Cruz, formando una cruz latina, que quedan cobijadas y guardadas en este relicario.

A continuación del brazo inferior, cuya decoración a base de lazos y cardinas remite a fuentes bizantinas, viene la manzana o nudo de la pieza, también de cristal de roca, al cual sigue una caña de plata sobredorada, con idénticos grabados a los de los brazos de la cruz, que rematará el conjunto. Carece de marcas de artífices con lo cual la atribución a tal o cual platero resulta subjetiva a la par que difícil.
Lo cierto es que, según se puede comprobar, procede de la escuela veneciana y, dada su cronología, es plausible pensar que fue encargada en tal época, un momento temprano de la fábrica, para dotar precisamente a una iglesia recién fundada de un relicario digno de albergar la reliquia más preciada para un cristiano. Respecto al pie o base de la pieza cabe señalar que no se conserva el original: el que tiene actualmente es un pie circular del siglo XX, ejecutado en plata sobredorada por la casa Orrico, a tenor de la marca que aparece en la pestaña, que serviría para dar apoyo sólido a la cruz.
En el pie aparecen motivos de las Armae Christi o improperios del momento de la Crucifixión y posteriores cobijados en rocallas de estilo barroco, apareciendo los tres dados sobre un cúmulo de nubes, que aluden al momento en que los soldados romanos se sortean la túnica de Cristo; en segundo lugar, hay tres clavos con los que fue crucificado el Nazareno –uno para cada mano y uno para los dos pies; por último, siguiendo la misma disposición, se encuentran un martillo y unas tenazas, símbolo del antes y el después de la crucifixión, pues el martillo se utilizó para clavar los clavos a un Cristo aún vivo mientras que las tenazas sirvieron para desclavarlo de la cruz, ya muerto. Como puede verse, este programa iconográfico, alegórico de la Crucifixión, viene a ser un perfecto colofón de esta pieza que tiene como principal cometido ensalzar y recordar la cruz donde fue muerto Cristo. Además, se han visto muchos paralelismos con algunas cruces venecianas, como la de Innichen, que conserva un pie piramidal también con escenas pintadas sobre fondo dorado, donde son representados los santos que asistían al momento de la crucifixión. Quizá pueda haber sido así el pie de esta pieza ilicitana, aunque lo cierto es que no pueden establecerse demasiadas comparaciones porque el resto de cruces que aparecen en la misma órbita tampoco lo conservan ni están documentados."



Dolores Gloriosos

Antes se llamaba (popularmente) a la actual fiesta del 15 de Septiembre los Dolores Gloriosos, para diferenciarla de la otra fiesta dedicada a la Mater Dolorosa, el popular Viernes de Dolores (feria VIª de la Semana de Pasión); en el Misal antiguo aparecen las dos fiestas con el mismo título "In Festo Septem Dolorum B.M.V." Se celebraba el 3er. Domingo de Septiembre, y luego quedó fija el 15 de Septiembre, en la octava de la Natividad, el dia siguiente de la fiesta de la Exaltación de la Stª Cruz, y a un mes justo de la Solemnidad de la Asunción.

La fiesta parece remontarse al siglo XIV-XV, con cierto origen derivado de las devociones de los misterios septenarios de la corona franciscana (siete gozos-siete dolores). Aparecen datos, primeramente, en el norte de Europa; en un sínodo de Colonia, en 1423, se agrega al calendario festivo-litúrgico mariano; Benedicto XIII reconoce la fiesta en 1472. Alejandro VI da el placet a la primera archicofradía de los Dolores, fundada en Brujas en 1495. Poco más tarde empiezan a fundarse por toda España las cofradías de Ntrª Srª de los Dolores, a veces tituladas con otros nombres en alusión a devociones derivadas de los misterios pasionistas, u otras advocaciones locales. Clemente X extiende la fiesta a España y América, y en 1674 a todo el Imperio. El Papa Clemente XI, el 22 de Agosto de 1727, la extendió a toda la iglesia Romana, con el nombre de Fiesta de los Siete Dolores de la Bienaventurada Virgen María, fijándola definitivamente el Viernes de la Semana de Pasión (Vª de Cuaresma).

La de Septiembre pasa al Misal en 1814, por voluntad del Papa Pio VII en recordatorio-acción de gracias por la liberación de su cautiverio y el fin de las penalidades de la revolución. La reforma litúrgica del post-concilio suprimió la fiesta del Viernes de Dolores y dejó sólo la memoria del 15 de Septiembre



JUEVES 14 SEPTIEMBRE. EXALTACIÓN DE LA CRUZ

18.30 h Exposición de la Reliquia de la Vera Cruz. Lignum Crucis 

19.30 h Santa Misa de la Exaltación de la Cruz , al finalizar se dará a venerar y besar la Santa Reliquia.

VIERNES 15 MEMORIA DE NUESTRA SEÑORA DE LOS DOLORES

Todo el día estará expuesta en el altar mayor la imagen de  la Santísima Virgen.

19 h santo rosario

19,30 h Santa Misa en honor de Ntra Sra de los Dolores.

SÁBADO 16
En la Capilla de la Comunión , 
De 9 a 14 y de 16 a 19,30
SOLEMNE Y DEBOTO BESAMANOS a la imagen de Nuestra Señora de los Dolores

DOMINGO 17
8h ROSARIO DE LA AURORA con la imagen de Nuestra Señora de los Dolores. A la llegada de la imagen a la parroquia Santa Misa.